El Plan Lector ¡Un pan lector!

El Pan Lector nuestro de cadea día

El Plan lector es una de las iniciativas educativas más importantes de los últimos años en el Perú. No lo desnaturalicemos y, más bien, hagamos de él una gran oportunidad.

Hablar del Plan lector es abordar un tópico que la mayoría de estudiantes, padres de familia y maestros ha escuchado o sabe que existe, pero entiende a medias o solo conoce de manera bastante superficial. Y esto preocupa pues tiene que ver con la lectura, una actividad que, paradójicamente, unos y otros consideran como importante para la vida, y los estudiosos han manifestado que tiene efectos concomitantes para nuestro desarrollo cognitivo.

Es más, sé por experiencia que el Plan lector, iniciativa lanzada por el Minedu en el 2004 como respuesta a la situación de emergencia de la lectura en el Perú, los niños y adolescentes lo entienden como un «tema más de estudio» y «una obligación de leer un libro por mes»; los padres, como «una posibilidad para «conminar a sus hijos a leer» e incluso como un gasto que se «resuelve» con la compra de libros pirateados; y los maestros, por su parte, como «un rubro más de evaluación para el registro de notas» y «un tema de moda a aplicar en la escuela, por directivas superiores». Tenemos que ser sinceros: esta es la realidad. Las excepciones (que las hay) solo confirman esta situación, a pesar de los esfuerzos (aunque no suficientes) que el Minedu y maestros independientes comprometidos con la educación hemos realizado, desde las aulas y fuera de ellas, para que el Plan lector sea entendido y llevado a cabo cabalmente y obtenga resultados cualitativos y cuantitativos importantes y trascendentes. Todos somos, en alguna medida, responsables de esta realidad.

¿Qué es realmente el Plan lector?
Es un conjunto de actividades cuya finalidad es animar a la lectura. Su objetivo principal es crear ese vínculo emocional hacia la lectura, en cualquier tipo de formato (papel o electrónico) y con cualquier tipo de texto (informativo, argumentativo, literario, funcional, instructivo, conversacional, etc.). Es una labor de AMOR, como debe serlo toda actividad educativa. El Plan lector es una labor alimenticia, aunque suene curioso decirlo así. Significa proveer a los estudiantes de los platos de textos más ricos, deliciosos y diversos que existan para su deleite y disfrute personal y grupal en condiciones apropiadas y motivadoras. ¡Debe ser, en definitiva, un PAN LECTOR!

Pan Lector nuestro de cada día
Tarea nuestra de cada día: Promover la lectura.

¿Qué características generales debe tener el Plan lector para que funcione adecuadamente?
1. Debe ser una actividad planificada por la institución educativa, y coordinada y monitoreada por el área de Comunicación. Sin embargo, exige la participación y el compromiso de los padres de familia de todos los niveles educativos, de todos los maestros de la escuela (de todas las áreas curriculares sin excepción alguna, pues la lectura compete a todos los ámbitos del conocimiento) y de todas las personas que trabajan dentro de la institución educativa.
2. No debe consistir únicamente en la lectura de una obra literaria al mes. Al menos, no debe serlo de manera taxativa, pues ello conlleva la obligatoriedad de una actividad que desde su nacimiento debe ser placentera y estimulante. ¡Que los chicos lean cómics, revistas, obras literarias (cuentos, teatro, poesía), diarios, blogs, páginas web, e-books, obras de y que comenten lo que leen!
3. Necesita que no sea tomada como factor de evaluación directa sobre los estudiantes, pues con ello, le arrebatamos al plan lector el alma de su existencia. Es una oportunidad para que los maestros contagien a niños y jóvenes a disfrutar de la lectura y, a la vez, evaluarlos indirectamente para diagnosticar el nacimiento de un buen hábito lector y el cariño hacia los libros, o problemas diferentes y diversos de lectura que puedan ir apareciendo.
4. Es la chance para que los niños mayorcitos y adolescentes reconozcan y aprovechen el valor inmenso de la lectura silenciosa para toda su vida.
5. Implica, asimismo, el uso inteligente y abierto de las bibliotecas escolares, lo que incluye las bibliotecas de aula.
¡Sí, hagamos del Plan lector, un PAN LECTOR! Será uno de los mejores alimentos que hayamos dado a nuestros hijos y estudiantes.

Rafael Urrutia Valdizán


Educador (PUCP), capacitador, y presidente de la Asociación Peruana de Pedagogía y Psicología Educativa (Pedapsi) pedapsiperu@gmail.com 948717841/945466293

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