Cannabis medicinal: mitos sobre su uso

¿Cuántos usuarios del cannabis medicinal, deciden su consumo basados en investigaciones sólidas? Al respecto, la palabra autorizada del  médico reumatólogo  Héctor Quevedo.

 

Cada vez con más son los médicos, organizaciones médicas o de pacientes, en enfermedades tales como alzheimer, desorden de déficit de atención,
fibromialgia, osteoartritis, lumbalgia, autismo, alcoholismo, desorden bipolar, dolor crónico no-cáncer, depresión, enfermedad de parkinson, esquizofrenia, etc. recurren al cannabis, para su tratamiento.

Lamentablemente, muy pocos se basan en información provenientes de un número reducido de investigaciones médicas, que incorporan pocos pacientes, de breve duración, pobre calidad o testimonios de grupos de pacientes que manifiestan mejoría de sus síntomas.

En la actualidad, las investigaciones para sustentar su uso en estas enfermedades no son suficientes. No se conoce qué principio
activo de la marihuana, natural o sintético, es el más eficaz, su vía de
administración, dosis optima, duración de tratamiento ni perfil de seguridad le corresponderían a cada enfermedad. Pero es posible que en el futuro se demuestre su utilidad para lo cual es indispensable nuevos y rigurosos estudios clínicos que determinen claramente la eficacia y los riesgos de emplearlos en estas últimas enfermedades.
Las entidades en que se acepta el tratamiento con compuestos químicos
directamente extraídos de la marihuana o químicos sintéticos afines y que han sido examinados por agencias regulatorias (FDA, EMEA y de algunos países) son:

– Dos formas de epilepsia en niños como son el Síndrome de Dravet y
Sindrome Lennox-Gastant.

– Tratamiento de náuseas y vómitos por quimioterapia y dolor intratable por cáncer.

– Manejo de la pérdida de apetito por SIDA.

  • Espasmos y dolor debido a Esclerosis Múltiple
    La marihuana tiene más de 80 principios activos, pero 2 derivados naturales son los más estudiados y empleados: Tetrahidrocannabinol (THC) y Cannabidiol (CBD). Es el THC el que posee propiedades psico-estimulantes, el relacionado a la mayor cantidad de eventos adversos entre ellos el desarrollo de dependencia. Hay cannabinoides sintéticos como dronabinol y nabilone con investigaciones clínicas que permitieron su aprobación para cáncer y SIDA. El Cannabidiol ha sido recientemente aprobado por la FDA, basado en ensayos clínicos bien controlados, para epilepsias graves de inicio en la niñez. Otro producto utilizado es el nabiximol, (Sativex™), que es extracto de la planta en el cual se encuentran en proporciones semejantes el THC y CBD y con evidencias sólidas para su empleo en Esclerosis Múltiple y cáncer.
    Hay insuficientes evidencias para su uso en dolor crónico. En enfermedades reumáticas tales como artritis reumatoide, en el cual solo hay un ensayo clínico riguroso que demuestra que nabiximols es superior a placebo en reducir el dolor y mejorar la calidad del sueño (Blake D, 2006).
  • En osteoartritis a la fecha
    hay solo 1 estudio clínico, en que se incluyeron casos de OA de rodilla, el mismo que tuvo que ser suspendido por que el fármaco en evaluación no demostró ser superior al naproxeno (Huggings J, 2012). En fibromialgia solo hay dos investigaciones de diseño optimo, los otros estudios no se los puede considerar que correspondan a un nivel I en un sistema de medicina basado en evidencias. En ambas investigaciones participaron no más de 40 pacientes y tuvieron una duración no mayor de 4 semanas. Se empleó nabilone (THC
    sintético), lo cual implica que probablemente no podrían sostenerse
    tratamientos prolongados por los efectos secundarios del THC, así mismo por los elevados costos del medicamento.
    Las formulaciones empleadas en la enfermedades mencionadas son su uso como spray sublingual, soluciones orales, capsulas, flores secas para vaporizar e inhalar o consumir “como te”. El aceite de cannabis no está aceptado para ser usado en ninguna situación en cáncer (american cancer society). Ningún país autoriza el fumar marihuana con fines medicinales debido a que existen muchas cepas de esta planta cuyos rangos de concentración de sus compuestos químicos entre ellas es diferente. (European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction).
  • Efectos Adversos:
    La OMS sintetiza los efectos adversos por fumar marihuana con fines nomédicos en: Deterioro de la memoria, alteración en el juicio, ansiedad,
    depresión, fobias, ideación paranoica. El consumo elevado y por largo tiempo puede desarrollar dependencia, y aquellos que la han usado una vez, el 47% de hombres y 32% de mujeres desarrollaran desordenes de uso de la marihuana (abuso o dependencia), además del riesgo de producir un trastorno bipolar o bronquitis crónica. (The health and social effects of nonmedical cannabis use. OMS, 2016). En la mayoría de estudios experimentales u observacionales con cannabis medicinal o sus derivados se observó un riesgo incrementado de 1.86 veces de tener un efecto adverso no-serio.
    El Cannabis medicinal está aprobado para un número restringido de
    enfermedades y mientras tanto existe evidencias insuficientes para emplearlas en otras situaciones, pero sin embargo estos estudios han abierto rutas para nuevas investigaciones en el futuro.
    De lo ya mencionado podemos decir que la ley N° 30681 emitida por el MINSA que regula el uso medicinal del cannabis y derivados, la cual se ha difundido para recibir sugerencias hasta el 30 de Agosto del 2018, tiene la limitación de no mencionar las enfermedades para las cuales hay una demostrada indicación y facilita el acceso de estos productos a los pacientes con cuadros clínicos en los cuales aún no se demostrado su efectividad.
  • Dr. Héctor Quevedo Solidor
  • Reumatólogo – Clínica Internacional

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